Acaso la persona que "embocó" la cubierta sobre la cabeza de la estatua de Colón (en avenida Belgrano 4.200) pensó que su broma era divertida. Pero el acto afecta el difícil entramado que son las relaciones entre los vecinos, ya que un monumento representa a la comunidad. Y de ahí al vandalismo hay un paso. Sería buena una reflexión y que la Municipalidad limpie el monumento.